Somo. Ribamontán al Mar. Cantabria
La casa se construye a partir de la superposición de volúmenes puros, donde la geometría encuentra equilibrio en la calidez de los materiales. Las líneas horizontales, limpias y rotundas, dibujan una presencia serena que parece reposar sobre el terreno con naturalidad, mientras los grandes vuelos protegen los espacios exteriores y matizan la incidencia de la luz a lo largo del día.
El blanco continuo de la envolvente dialoga con la textura de la madera, cuya presencia introduce una escala más cercana y doméstica. El hormigón visto y los perfiles metálicos completan una paleta sobria donde cada material expresa su propia naturaleza sin artificios. El resultado es una arquitectura de contrastes sutiles: macizo y ligero, cálido y mineral, abierto e íntimo al mismo tiempo.
Al caer la tarde, la vivienda adquiere una condición distinta. La luz interior convierte la arquitectura en un volumen cálido y habitado, mientras la pureza de sus formas se recorta sobre el cielo.
MOAH Arquitectos. Estudio de arquitectura e interiorismo













